ENTREVISTA ALEJANDRO PEÑAS, FUNDADOR Y DIRECTOR GENERAL DE DOSPLANOS. 15/12/2023.
Desde hace un lustro, con su constructora especializada en reformas caseras trata de profesionalizar el sector, muy acostumbrado a las chapuzas y al pago en B.
Una mudanza internacional, una hipoteca recién firmada, una vivienda a medio a hacer y su segunda niña en camino. Era 2017 y Alejandro Peñas (Madrid, 1982) acababa de volver a España cuando, a los cinco meses, se quedaba sin empleo. “Familiarmente quizás no fuera el momento, pero sí laboralmente y me lancé a crear una empresa. Siempre me ha atraído la idea de emprender, aunque es cierto que cuando entras en una gran empresa es complicado salir si te va bien, porque te van pagando más dinero, consiguiendo mayor responsabilidad…”, explica este Ingeniero de Telecomunicaciones que desarrolló la primera década de su trayectoria profesional entre España, Reino Unido y EEUU.
Los cinco primeros años en consultoría estratégica en McKinsey & Company y luego en TMF Group, donde me dediqué en la mejora de procesos, en la operativa, en hacer que las cosas funcionen mejor, dirigiendo a unas 500 personas en 14 países”, señala.

Desde hace un lustro, dirige Dosplanos, una constructora especializada en reformas que pretende sanear y profesionalizar una industria repleta de chapuzas. Al año, firma unos veinte proyectos y terminará el ejercicio con una facturación de 6,5 millones de euros y un beneficio del 6%.
“Estaba reformando mi casa y me pareció que el sector estaba anclado en el pasado y repleto de malas prácticas. Me sorprendía mucho que pagaras un proyecto y durante toda su ejecución no tuvieses casi datos de los pasos… Sólo veías tu propiedad destrozada y requería un gran acto de fe”.
– ¿Cómo se repara o apuntala mejor una labor tan de andar por casa?
Con metodologías de trabajo modernas, con herramientas digitales para gestionar la información, tanto de manera interna como con el cliente; con procesos documentados. Si no defines cómo se trabaja es complicado progresar, porque todo es de palabra… Aproveché las nociones y prácticas que conocía de la gran empresa a esta que nacía.
– ¿Cómo se podía hacer una reunión de dos horas sin que ninguno tomara notas?
Luego llegan unas ventanas, por ejemplo, y abren para otro lado. Lógico que estén mal: nadie apuntó lo consensuado, uno entendió una cosa y el fabricante otra… Y también ofreciendo una información continua al cliente, con fotos de la obra y planning de lo que se va a hacer cada semana. La vivienda suele la primera gran inversión de una persona y la reforma la segunda y quien se gasta 100.000 ó 150.000 euros tiene derecho a saber qué pasa en su casa.
– Presupuesto al que es común que se le sumen sorpresas…
Sí, es bastante frecuente y el cliente no debería conocer esos incrementos de la cifra inicial el último día, con gente dentro de tu casa, sin terminar, sin margen de maniobra.
En Dosplanos por supuesto que no somos perfectos, pero intentamos que no haya sorpresas. Y si los precios han cambiado no se comunican de palabra sino que, a través de una plataforma, los mandamos para que el cliente nos los devuelva firmados. Una herramienta, con toda la documentación del proyecto, los planos, licencias y facturas; la actualización del calendario de ejecución, con vídeos y fotografías recientes…
Es un ejercicio de transparencia importante, un pilar básico para construir confianza y que la obra vaya lo mejor posible. Además, solo cobramos al final de cada mes y lo ejecutado, cuando lo común en esta industria facturar al inicio un 20 o un 30% del proyecto y a veces, que pasa, el constructor desaparece con el dinero…
–¡Qué chapuza!
Pero cada vez somos más empresas las que luchamos por borrar esa imagen, culpa de profesionales poco serios y de clientes que han buscado la opción más barata.
–Y en negro…
Suena obvio, pero toda nuestra operativa es legal. No entra ni sale un euro en B y esto no lo pueden decir muchas compañías del sector. Cuando empezamos, atacamos al sector medio, pero éramos caros, porque no presupuestábamos lo mismo, ni en trabajo ni en calidades. Y nos enfocamos en el alto standing, que cuentan con estudios de arquitectura, como Tash o Arquid; o interioristas, como María Santos o Alejandra Pombo.





