Para la reforma de esta oficina con DmasC se buscó generar un ambiente confortable y acogedor a través de una estética conjunta y cohesionada en todas sus estancias. Una de las claves para su diseño fue el aprovechamiento de la fachada privilegiada a Ramón y Cajal. Para ello, se decidió ubicar los dos despachos principales y la sala de reuniones en ese flanco, relegando al costado interior las estancias de menor entidad: el despacho secundario, los aseos y el office.
Todas estas estancias son accesibles desde un hall de entrada situado en el centro de la planta en el que confluyen todos los espacios. Para jerarquizar este nudo, usamos la diferencia de acabados en pared: los paramentos lisos para acceder a despachos y zonas de reuniones y los panelados continuos para la zona destinada a los trabajadores.

Por otro lado, las sucesivas divisiones verticales entre los dos despachos principales y la sala de reuniones, se resuelven mediante tabiquería de vidrio con altas prestaciones de aislamiento acústico. Esta tabiquería permite diferentes escenarios, graduando su privacidad gracias a unas lamas horizontales regulables. Asimismo, si se desea, pueden abrirse y unificar todo el espacio disponible.
Los acabados se repiten en todo el conjunto, optando por una gama de tonos grises claros, contrarrestados con detalles en negro: carpinterías exteriores, perfilerías, estructura del mobiliario, etc.
Se decide domotizar todas las instalaciones de la oficina optimizando considerablemente su funcionamiento. Para los espacios servidores, se continúa con la estética de tonalidades neutras combinadas y contrastadas con detalles en negro.
Proyecto: DmasC.





















