Un único piso, cuatro unidades habitacionales independientes. Así nace esta intervención en el barrio de Chamartín, pensada para el alquiler vacacional pero ejecutada con la precisión y el cuidado de un proyecto de uso privado. Mónica Bustamante firma el diseño de estas minisuites, donde la funcionalidad no sacrifica el carácter ni los detalles.
Desde cero y contra reloj, el reto fue transformar un único espacio en cuatro viviendas completas, luminosas y cálidas. Tonalidades tierra, texturas nobles y una paleta neutra crean una atmósfera envolvente que invita al descanso y al disfrute, con acabados cuidados al milímetro. Un proyecto ágil en ejecución, sobrio en estética y pensado para durar.
Interiorismo y arquitectura: Mónica Bustamante
Ejecución: Dosplanos


























